El Estadio de la Cerámica fue testigo este fin de semana del nacimiento de una nueva ilusión amarilla. Con apenas 17 años, Carlos Macià debutó con el primer equipo del Villarreal en el duelo liguero frente al Getafe, dejando unas sensaciones tan positivas que el club no ha tardado en tomar decisiones de futuro: el joven centrocampista se queda de manera definitiva en la primera plantilla.
Macià, uno de los talentos más prometedores de la cantera grogueta, recibió la oportunidad tras varias semanas destacando en los entrenamientos bajo la estrecha supervisión de Marcelino y, previamente, la de David Albelda, técnico del Villarreal B, quien recomendó su promoción al equipo senior. Su entrada en la dinámica del primer equipo había despertado expectación, pero su actuación en el terreno de juego superó cualquier previsión.
El joven futbolista mostró personalidad, precisión en el pase y una serenidad impropia de su edad. No le pesó el contexto ni la intensidad del rival. Interpretó el partido con madurez, se ofreció constantemente y ayudó a dar fluidez a la salida de balón, evidenciando que su estilo encaja a la perfección con la filosofía del club.
Tras el encuentro, Marcelino no ocultó su satisfacción. Incluso se llegaron a hacer comparaciones con Rodrigo Hernández.
En el club existe la convicción de que Macià puede convertirse en una pieza importante a medio plazo. Su ascenso es también un mensaje claro de la apuesta continua del Villarreal por su cantera, una de las más sólidas del fútbol español.
Con su debut, Carlos Macià inicia un capítulo ilusionante en su carrera y en la del club. El Villarreal encuentra en él un soplo de aire fresco, talento y futuro, mientras la afición empieza a soñar con ver a otro canterano consolidarse en la élite. El tiempo dirá hasta dónde llega, pero su primer paso no ha podido ser más prometedor.













Deja una respuesta